Empezar un proceso terapéutico puede ser una decisión importante. A veces llegamos a consulta porque sentimos malestar, repetimos situaciones que nos hacen daño o necesitamos comprender mejor qué nos está ocurriendo. La terapia individual ofrece un espacio seguro, calmado y respetuoso en el que poder hablar y trabajar a tu propio ritmo.
¿Cómo trabajo la terapia individual?
Trabajo desde una perspectiva relacional de base psicoanalítica, centrada en la relación entre terapeuta y paciente. Partimos siempre de la problemática o la demanda concreta con la que llegas a consulta. Esa necesidad será la base desde la que iremos comprendiendo tu historia, tu momento actual y aquello que quieres construir para el futuro.
No se trata de aplicar respuestas iguales para todo el mundo ni de exigirte que avances de una manera determinada. El proceso se adapta a ti, a tus circunstancias y a tus tiempos.
Comprender el pasado, el presente y el futuro
Durante el proceso terapéutico podemos observar tres dimensiones que están profundamente relacionadas:
El pasado: experiencias, aprendizajes y automatismos
Revisar el pasado no significa quedarse atrapado en él. Nos permite comprender las experiencias y aprendizajes que has acumulado a lo largo de tu vida, así como los automatismos que quizá siguen influyendo en cómo piensas, sientes o te relacionas.
El presente: cómo aparece hoy lo aprendido
En el presente podemos identificar de qué manera esos aprendizajes siguen reflejándose en tu vida actual. Comprender estos patrones ayuda a reconocer qué te bloquea, qué te genera malestar y qué necesitas empezar a transformar.
El futuro: hacia la persona que quieres ser
El futuro funciona como orientación. Nos permite definir objetivos y proyectar la persona que quieres llegar a ser, sin perder de vista tu realidad y respetando siempre el ritmo que necesites.
Un proceso sosegado y a tu ritmo
El trabajo terapéutico será sosegado, calmado y sin exigencias. Mi objetivo es acompañarte para crear juntos un espacio de confianza donde puedas expresarte con libertad y avanzar hacia los objetivos que nos propongamos.
La terapia no consiste en decirte qué debes hacer, sino en ayudarte a comprenderte mejor, ampliar tu mirada y encontrar formas más conscientes de afrontar aquello que hoy te preocupa o te hace sufrir.
¿Cuándo puede ayudarte la terapia individual?
Puede ser útil cuando atraviesas ansiedad, tristeza, dificultades en tus relaciones, inseguridad, cambios vitales, bloqueos o patrones que se repiten. También puedes iniciar un proceso aunque no exista una crisis concreta, si deseas conocerte mejor y avanzar en tu desarrollo personal.
Si estás pensando en comenzar, puedes conocer con más detalle mi servicio de terapia individual en Valencia o saber más sobre mi forma de trabajar.
¿Quieres dar el primer paso? Puedes contactar conmigo para reservar una primera sesión.
